Lamentablemente los últimos días se ha repuesto la discusión en torno al Aborto ponderando excepciones cual si fueran generalidades, anteponiendo derechos reproductivos en simetría y congruencia al Derecho de Vivir. Más aún se ha denostado posiciones en defensa del que está por nacer o en el mejor de los casos se le ha pretendido reducir a una cuestión de conciencia, íntima, familiar donde el Estado no tiene un rol moral ni debe afectar las convicciones personales. Junto a ello se ha podido observar pródigamente casos de alto impacto, de indudable complejidad y dolor para los afectados pero con una equívoca traducción de la opinión pública en torno a legislar para acabar con tales y cuales circunstancias penosas, pero en ningún caso suficientes para privar del don de la Vida a un Ser Humano inocente.
Se ha buscado remitir a la creencia religiosa una situación de estricta humanidad que nos concierne tanto a quienes nos declaramos creyentes como a quienes no. Por ello es que dejando de lado la contextualización y fundamentación desde la naturaleza humana invito a la reflexión con las siguientes consideraciones desde el ámbito científico :
1.-El Comienzo de la Vida : Desde la fecundación se completa la integridad del material genético de la persona, es decir no hay evidencia de que se aporten elementos posteriores a la combinación de la secuencia del ADN de los padres. No existe evolución del material genético sino su normal desarrollo, por lo que se puede afirmar categóricamente que la Persona de manera integral lo es desde la fecundación del óvulo. No existe cambio cualitativo hasta la muerte, todo el desarrollo está previsto en el genoma. Algunos señalan que no existe persona en el embrión porque no se perciben sus potencialidades, cabría preguntarse si un hombre que no habla, no ve, o no escucha deja de serlo porque no tenga alguna de tales facultades.
2.- Al defender la libre elección de la mujer respecto a su cuerpo debemos a lo menos considerar algunos aspectos de sentido común. La libertad de decidir respecto la amputación de un órgano debiera a lo menos ser cuestionada más aún sin una causa que la justifique. En ese sentido debe entenderse que forma parte de su cuerpo todo aquello que le hace un individuo con características particulares. Si entendemos que desde la fecundación el embrión contiene todo el material genético posible y en consecuencia es una Persona, debemos concluir que coexisten 2 personas en una mujer embarazada y entonces resulta evidente que no puede ejercer derechos sobre el cuerpo de otro alojado en si misma.
3.-Se argumenta la existencia de conflicto entre la vida de la madre y la vida del hijo, en los pocos casos que existen prima el principio ético de la muerte sobreviniente del feto como consecuencia del tratamiento que se aplica (a la madre), cuando el niño sufre la muerte, ese es un aborto indirecto, un aborto no deseado, el cual, moral ni legalmente es imputable.
Solo he querido relevar estos 3 aspectos, más argumentaciones la encontrarán en otros artículos de mi Blog y en otros que aportan a una discusión fuera de consignas o ideologías que no tienen un fundamento científico y por cierto mucho menos moral o ético.























